Cuando bajan las temperaturas, muchos perros y gatos buscan el rincón más templado de la casa: junto al radiador, sobre el sofá o enroscados en una manta. Es una señal clara de que su lugar de descanso también necesita adaptarse al invierno. Elegir bien la cama no es solo una cuestión estética: influye en lo a gusto que tu compañero duerme cada noche. En esta guía repasamos qué tener en cuenta para acertar, desde el tipo de cama hasta la talla y su ubicación en casa.
Observa cómo duerme tu mascota
Antes de mirar modelos, fíjate en su postura habitual. Es la pista más útil para elegir el formato adecuado.
- Se hace una bola: los perros y gatos que duermen enroscados suelen agradecer camas redondas con borde elevado, en las que pueden apoyar la cabeza y sentirse recogidos.
- Duerme estirado: si tu perro se tumba de lado con las patas extendidas, necesitará una superficie más amplia, aunque tenga que renunciar en parte al borde envolvente.
- Le gusta esconderse: muchos gatos, y algunos perros pequeños, prefieren meterse debajo de las mantas o buscar huecos. Para ellos, una cama semicerrada o tipo saco es una opción muy natural.
Si duda entre varias posturas, observa sobre todo cómo descansa en las noches más frías: es cuando más se nota su preferencia por recogerse.
Tipos de cama que funcionan bien en invierno
Cama donut de pelo largo
Su forma redonda y su borde mullido invitan a acurrucarse, y el tejido de pelo largo resulta agradable al tacto en los meses fríos. Es una de las opciones más versátiles para perros pequeños y medianos y para gatos. En nuestra tienda tienes la cama donut de pelo largo para perros y gatos, disponible en varias tallas desde 32,95 €.
Nido semicerrado
Las camas con forma de nido cubren parcialmente a la mascota y crean un pequeño refugio. Son ideales para gatos y perros pequeños que buscan sensación de recogimiento y que, en invierno, suelen meterse en cualquier hueco que encuentran. Puedes ver nuestro nido de peluche semicerrado para gatos y perros pequeños, desde 39,95 €.
Saco de dormir
El saco de dormir es perfecto para los que se esconden bajo el edredón en cuanto pueden. Les permite entrar, darse la vuelta y quedarse cubiertos, o simplemente tumbarse encima si así lo prefieren. Echa un vistazo al saco de dormir de invierno para gatos y perros pequeños, desde 34,95 €.
Cómo acertar con la talla
Una cama demasiado pequeña resulta incómoda, y una demasiado grande pierde parte de esa sensación de refugio que tanto gusta en invierno. Para acertar, sigue estos pasos:
- Mide a tu mascota tumbada: con una cinta métrica, mide desde la punta del hocico hasta el inicio de la cola mientras está en su postura habitual de descanso.
- Añade margen: suma unos centímetros a esa medida para que pueda girarse y acomodarse con libertad.
- Consulta la tabla de tallas: cada modelo tiene sus propias medidas, así que compara siempre con la información de la ficha del producto antes de elegir.
- Piensa en su forma de dormir: si duerme estirado, elige la talla superior; si se hace una bola, puedes quedarte con la que se ajuste a su medida con margen.
Si tu perro está creciendo, ten en cuenta su tamaño adulto aproximado para que la cama no se le quede pequeña a mitad de temporada.
Dónde colocar la cama en casa
Incluso la mejor cama pierde parte de su encanto si está en un mal sitio. Algunos consejos prácticos:
- Lejos de corrientes de aire: evita colocarla junto a puertas que se abren a menudo, ventanas mal aisladas o pasillos con mucho tránsito.
- Separada del suelo frío: en casas con suelo de baldosa o terrazo, una alfombra debajo de la cama ayuda a que la superficie se mantenga más agradable.
- Cerca, pero no pegada, a la calefacción: un lugar templado es ideal, pero no coloques la cama directamente junto a un radiador o una estufa. Tu mascota debe poder alejarse del calor cuando quiera.
- En un rincón tranquilo: a la mayoría de perros y gatos les gusta descansar en un sitio desde el que vean a la familia, pero sin estar en medio del paso.
Cuidado y limpieza durante el invierno
En los meses fríos las mascotas pasan más tiempo en casa y, con los paseos por calles mojadas, la cama se ensucia antes. Para mantenerla en buen estado:
- Sacude o aspira el pelo con frecuencia; un quitapelos reutilizable también es práctico para retirar el pelo de la cama, el sofá y la ropa.
- Sigue siempre las instrucciones de lavado que indica el fabricante y deja que la cama se seque por completo antes de volver a usarla.
- Seca bien las patas de tu perro al volver de pasear en días de lluvia, así la cama se mantiene limpia durante más tiempo.
- Si puedes, ten una manta lavable encima de la cama: es más fácil de lavar a menudo y alarga la vida de la cama.
Pequeños detalles que marcan la diferencia
Cuando la cama llegue a casa, dale a tu mascota tiempo para acostumbrarse. Puedes colocar encima una manta o una prenda que ya huela a vosotros, y premiar con caricias cuando se tumbe en ella. Algunos animales la adoptan desde el primer minuto y otros necesitan unos días; la paciencia es la mejor aliada.
Si en casa conviven perro y gato, lo ideal es que cada uno tenga su propio espacio de descanso. Así evitas disputas por el mejor sitio y cada uno puede retirarse cuando lo necesite.
Encuentra su cama de invierno
Elegir bien la cama es una forma sencilla de cuidar a tu compañero durante los meses más fríos. Observa cómo duerme, mide con calma y busca un rincón tranquilo y templado para colocarla. Si quieres ver todas las opciones que tenemos para esta temporada, visita nuestra colección de camas de invierno y elige la que mejor encaje con su forma de descansar.